¡Hola!
Somos Mª José Avilés, Gloria Barba, Juan Diego Egido, Cristina Felipe, Gemma Rodas y Cristina Rodríguez...

y este es nuestro pequeño espacio dedicado a la asignatura de "Enfermería Geriátrica y Gerontológica".

Mostrando entradas con la etiqueta Bibliografías - MJAV. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bibliografías - MJAV. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de noviembre de 2012


BIBLIOGRAFÍA 7 (13-12-2012): SÍNDROME DE INMOVILIDAD: FACTORES DE RIESGO

López Escribano A. Síndrome de inmovilidad. En: Reolid Collado M, López Escribano A. Enfermería: Geriatría y Gerontología. Albacete: Altabán; 2005. p. 245-258

    He elegido este libro como referencia bibliográfica porque explica cada uno de los aspectos y síndromes que rodean y son específicos de la persona mayor (como en este caso, el síndrome de inmovilidad). Todo ello explicado de forma concisa y clara.

      “Problema geriátrico donde se produce una disminución en la capacidad de desempeñar las actividades de la vida diaria, por un deterioro de las funciones motoras (deterioro en la independencia y funcionalidad del anciano)”. Elementos definitorios:

- Incapacidad para la realización de ejercicio

- Limitación de movimientos en el anciano. Una limitación funcional que puede presentarse como:

            · Limitación Moderada: limitación en su capacidad de movimiento, tendencia a la vida sedentaria y a evitar situaciones que impliquen movilidad o esfuerzo físico, pero que sin embargo le permiten al anciano mantener cierto grado de autonomía.

            · Limitación Grave: perdida total de la autonomía. Es en este momento cuando aparece el denominado “encamamiento”. Están alteradas todas las actividades de la vida diaria

- Son de origen multifactorial
- Potencialmente reversibles y prevenible

Factores predisponentes al síndrome de inmovilidad

      Estos factores de riesgo no se consideran como agentes causales sino como agentes favorecedores del síndrome de movilidad.

Los principales factores son:

    - Cambios relacionados con la edad:

             · Enlentecimiento neurológico: descenso de la capacidad propioceptiva,   enlentecimiento de los reflejos posturales, perdida de sensibilidad, etc.

             · Menos fuerza muscular: el descenso del numero  fibras y de la velocidad de contracción desemboca en la aparición de la marcha de pasos cortos y rápidos seguidos de un periodo de descanso.

             · Rigidez articular: artrosis, artritis, el desgaste de las estructuras ligamentosas imposibilitan una marcha normal.

             · Disminución de la agudeza visual: aumenta el riesgo de accidentes
             · Cambios a nivel respiratorio: los cambios de la cavidad torácica produce una disminución de alvéolos funcionantes y un descenso en la capacidad respiratoria.

             · Cambios a nivel cardiovascular: gasto cardíaco y la fuerza de eyección disminuidos  el sistema vascular tiende a la rigidificación, por tanto la aparición de estrés miocárdico se incrementa y la intolerancia al esfuerzo.

             · Cambios psicológicos: miedo a caerse principalmente

    - Factores ambientales: valora las razones por las cuales un anciano no sale de su domicilio. Problemas con los que se encuentran los ancianos en la vida cotidiana y que fomenta su inmovilidad.

             · Climatología

             · Problemas de transporte

             · Domicilios y edificios mal adaptados a sus necesidades.

             · Barreras arquitectónicas

    - Factores sociales: van a determinar la aparición o no de un síndrome de inmovilidad. Estos factores van a girar en torno a:

            · Exceso o falta de apoyo en el entorno

            · Soledad

            · Programas de actividades sociales.

     - Patologías asociadas:

            · De tipo músculo-esquelético: osteoporosis, artritis, osteomalacia, gota, artrosis, enfermedad de Paget, etc.

            · De tipo neurológico: ACV, enfermedad de Parkinson y demencias.

            · De tipo cardiorrespiratorio: EPOC, Insuficiencia cardiorrespiratoria, cardiopatías, infarto de miocardio, etc.

            · De tipo psicológico: depresión, distimia, duelos patológicos, miedo a caerse, etc.

            · Otros: cambios en el medio ambiente habitual, restricción física, iatrogénica farmacológica.

Mª José Avilés Velasco

martes, 6 de noviembre de 2012


BIBLIOGRAFÍA 6 (6-11-2012): NEUMONÍA ADQUIRIDA EN LA COMUNIDAD EN EL ANCIANO


Saldías Peñafiel F, O´ Brain Solar A, Gederlini Gollerino A, Farías Gontupil G, Díaz Fuenzalida A. Neumonía adquirida en la comunidad en el anciano inmunocompetente que requiere hospitalización  Cuadro clínico, factores pronósticos y tratamiento. Arch Bronconeumol 2003; 39(8):333-340

   He elegido este artículo como parte de la búsqueda bibliográfica ya que explica con claridad  la neumonía adquirida en la comunidad (NAC), un problema cada vez más frecuente en nuestro entorno y en su relación a las llamadas enfermedades nosocomiales. Además se describe el cuadro clínico, los factores de riesgo, el pronostico y la evolución de la NAC en el anciano inmunocompetente y como no, el tratamiento a la misma.


   La neumonía adquirida en la comunidad (NAC) es la principal causa de muerte de origen infeccioso en el anciano. Los patógenos aislados con mayor frecuencia fueron Streptococcus pneumoniae, bacilos gramnegativos entéricos, Staphylococcus aereus y Haemophilus influenzae. Los factores asociados a mayor riesgo de morir en el hospital fueron la edad avanzada (> 83 años), ausencia de tos, hipotensión arterial e hiperfosfemia.

   La NAC continúa siendo causa frecuente de consulta ambulatoria, hospitalización y muerte en la población senescente de los países desarrollados y en vías de desarrollo. Además la NAC representa un problema grave de Salud Pública, dada su elevada prevalencia, demanda de recursos de salud y letalidad.

   La NAC se ha caracterizado por afectar a ancianos y a pacientes con dolencias crónicas, como la EPOC, la insuficiencia cardíaca, la diabetes, las enfermedades cerebro-vasculares  las neoplasias o la insuficiencia renal crónica.

   La prevalencia y la mortalidad es mayor en la población senescente, la edad avanzada probablemente no constituya el único factor determinante de mal pronóstico en el anciano; otros factores como la presencia de comorbilidad múltiple, la malnutrición y cuadro clínico atípico podrían estar asociados al retraso en el diagnóstico e inicio del tratamiento antimicrobiano.

   Los criterios diagnósticos de NAC son: a) presencia de infiltrado nuevo y persistente en la radiografía de tórax; b) presencia de uno o más criterios mayores (tos, expectoración hemoptoica, temperatura > 37,8 ºC); c) por lo menos dos criterios menores: dolor torácico, disnea, compromiso de conciencia, etc. Se excluyó del estudio a los pacientes portadores de VIH, neoplasia activa, neutropenia, al paciente moribundo, etc.

   La etiología de la neumonía fue clasificada como probable o definitiva en: a) aislamiento de un patógeno en hemocultivos o de liquido pleural; b) títulos de anticuerpos séricos de IgM; c) antígeno urinario positivo para L. pneumophilia; d) aislamiento de un patógeno primario en expectoración, o aspirado bronquial; e) cultivos de expectoración que muestran desarrollo de un patógeno predominante.

   La gravedad y el riesgo de muerte  de los pacientes en el momento del ingreso en el hospital se clasificaron según los criterios de Fine et al. que intentan predecir la mortalidad a los treinta días de los pacientes con NAC: pacientes de riesgo bajo (categorías I y II) se recomienda el tratamiento ambulatorio; ingreso breve para la categoría III y hospitalización para las categorías IV y V.

   La causa de muerte se atribuyó a insuficiencia respiratoria aguda , shock séptico y/o fallo orgánico múltiple. Las variables clínicas que permanecieron asociadas a mayor riesgo de morir en el hospital fueron edad avanzada, hipotensión sistólica y hiperfosfatemia, mientras que la presencia de tos constituyó un factor protector.

   El uso de cefalosporinas asociado a antibióticos anaerobios en el momento del ingreso se asoció a una mayor tasa de complicaciones y mortalidad en el hospital.

martes, 16 de octubre de 2012


BIBLIOGRAFÍA 5 16/10/2012: EVALUACIÓN INTEGRAL EN EL ADULTO MAYOR


Cortés AR, Villarreal E, Galicia L, Martínez L, Vargas ER. Evaluación integral del adulto mayor. Rev Med Chile 2011; 139 (6):725-731

   He elegido este artículo científico para realizar esta bibliografía además de por su actualidad, por su forma de explicar mediante una estudio científico la realización de la evaluación geriátrica integral a través de sus diferentes ítems, que tratan al anciano desde una perspectiva bio-psico-social y siempre teniendo como objetivo principal mejorar la calidad de vida y disminuir la morbimortalidad en el adulto mayor.

El envejecimiento poblacional y la elevación de la frecuencia y número de enfermedades crónicas degenerativas suponen nuevos retos para el sistema de salud debido a la demanda de servicios especializados por la creciente población anciana.

El deterioro asociado al proceso de envejecimiento ha dado lugar al tópico de que constituye una propia patología del anciano.

La evaluación geriátrica integral (EGI) es una herramienta de diagnóstico multidimensional e interdisciplinar diseñado para detectar problemas físicos, psíquicos, funcionales y sociales que provocan alteraciones que pueden llevar al anciano a la incapacidad, como es el caso de los diferentes síndromes geriátricos.

El principal objetivo es desarrollar un plan de tratamiento y seguimiento de estos problemas, para disminuir la morbilidad y la mortalidad geriátricas, mejorando su calidad de vida y la mejor utilización de los recursos necesarios.

La EGI es la forma más razonable de aproximación al anciano desde todos los niveles de atención, siendo su aplicación mejorar su calidad de vida.

Los ancianos frágiles son los mas propensos a perder su autonomía personal. Este sistema permite realizar una evaluación precisa y adecuada de los diversos aspectos que condicionan la salud geriátrica.

Efectos positivos de la EGI:

         - Mejora de la percepción de la salud
         - Disminución de las visitas a consultas
         - Mejora de las AIVD
         - Mejora de la vida social y del estado de animo y mental

Las numerosas e interrelacionados problemas del anciano requieren de una aproximación bio-psico-social con el fin de alcanzar un tratamiento óptimo, mejorar la utilización de recursos y garantizar la adherencia terapéutica.

Se realizó un estudio transversal descriptivo con personas mayores de 60 años, ambulatorias y de ambos sexos. Dentro de las variables clínicas se utilizaron ítems como la audición, incontinencia urinaria, caídas o dificultad para caminar y el estado nutricional.
Como variables funcionales la realización de las AVD, a través del indice de Barthel; y como variables de la capacidad mental, el deterioro cognitivo, depresión y trastornos del sueño.

El hecho de no identificar una serie de eventos en el envejecimiento puede conllevar unos efectos dramáticos sobre la calidad de vida.

Se enfatiza que la salud del anciano debe medirse por criterios de funcionalidad y en vez de de no funcionalidad, favoreciendo una mayor independencia para las AVD.

A través de la EGI en Atención Primaria, se incide en la prevención e identificación de problemas en el anciano para un adecuado manejo de la vejez y una mejor calidad de vida.

martes, 9 de octubre de 2012


BIBLIOGRAFÍA 4: 9-10-2012
CLASIFICACIÓN DE LOS ANCIANOS: EL ANCIANO FRÁGIL

López Sierra A. Clasificación de los ancianos. El anciano frágil y el paciente geriátrico. En: Cervera Díaz MC, Saiz García J. Actualización en geriatría y gerontología (I). 2ª Ed. Jaén: Formación Alcalá; 2006. P.97-103

He elegido este libro para hacer la bibliografía porque plasma todos los contenidos necesarios para realizar este trabajo en particular desde una perspectiva bio-psico-social y aporta mucha información acerca de los temas abordados en la asignatura desde el inicio de la misma. Además creo que me servirán para realizar trabajos futuros relacionados con la persona mayor.

En el proceso de envejecimiento, es difícil determinar el envejecimiento fisiológico (normal) y dónde empieza el patológico (alterado).

La clasificación de las personas mayores se realiza en función de la situación en la que se encuentren, a través de una forma no aleatoria, denominada valoración geriátrica exhaustiva (instrumento para determinar problemáticas existentes y plantear objetivos individuales). Los ancianos se pueden clasificar como:

          Persona mayor sana: anciano que en sus características funcionales, físicas y sociales están de acuerdo con su edad cronológica. La asistencia debe ser asumida por Atención Primaria con el principal objetivo de la prevención.

       Persona mayor enferma: anciano con patología aguda o crónica con una gravedad variable no comúnmente invalidante. Los objetivos tanto asistenciales como preventivos recen en la asistencia sanitaria común, determinada a su vez por el grado de gravedad de la enfermedad que padece la persona mayor.

      Anciano frágil o de alto riesgo: síndrome o condición que resulta de la reducción multisistémica en la capacidad de reserva frente a agresiones externas, que le confieren un equilibrio inestable por su situación clínica y/o social. Ante un factor exógeno, aumenta la probabilidad de adquirir mayor incapacidad e incluso la muerte.

La prevalencia de esta situación aumenta con la edad, siendo el grupo más afectado los mayores de 85 años, y con el sexo, preferentemente en hombres.

Gran impacto social por el aumento de la necesidad de servicios para cubrir las ABVD, así como el impacto de la fragilidad debido a la incapacidad y dependencia que suponen, las alteraciones psicológicas y de supervivencia que conllevan.

Con respecto a las causas de este síndrome se cree que intervienen factores que lo predisponen: endógenos, como los cambios hormonales secundarios a la edad (déficit de estrógenos y andrógenos, disminución de la GH, etc.) y como exógenos, la falta de ejercicio y la malnutrición.

Pero en realidad se consideran como causa de la fragilidad:

- Vivir solo
- Mayor de 80 años
- Viudedad
- Cambio de domicilio
- Patología crónica que condiciona incapacidad funcional (Ictus, caídas, Parkinson…)
- Enfermedad terminal (neoplasia, demencia, etc.)
- Polifarmacia y uso de sedantes
- Ingreso hospitalario en él ultimo año y necesidad de atención domiciliaria
- Deterioro cognoscitivo y depresión
- Situación económica precaria

El objetivo principal va dirigido a la prevención (primaria, secundaria y terciaria) cuya responsabilidad es de Atención Primaria.

miércoles, 3 de octubre de 2012


BIBLIOGRAFÍA 3 (2-10-2012): SOCIEDADES QUE ENVEJECEN Y JUBILACIÓN.HORIZONTE 2020 

Sánchez-Mora Molina MI, Ortiz García P, Olaz Capitán A. Sociedades que envejecen y jubilación. Horizonte 2020: Rev. And. de RL 2011; (24): 179-195.

            He elegido este artículo porque muestra la evolución del envejecimiento desde un punto de vista demográfico, no solo combinando políticos y sociales (Estado de Bienestar) sino también con otros relacionados con el número de población y los cambios que se han producido en ésta en los últimos dos siglos.

            Se pasó de una población en la que los españoles emigraban a una sociedad receptora de inmigrantes, gracias a los cuales están ayudando a aumentar las tasas de natalidad, que se  habían sometido a un decrecimiento en las últimas décadas y que han llevado a un envejecimiento poblacional debido también al aumento de la esperanza de vida (teniendo en cuenta todas las repercusiones que tendrán sobre las arcas públicas en materia de sanidad, pensiones, etc.)

            En el estudio de las actual sociedad española es necesario tener en cuenta la evolución de la población. El objeto de estudio de este artículo es el análisis de las pensiones como elemento clave en el discurso político del Estado de Bienestar.

             La demografía trata a la población como grupo y mide el Envejecimiento por el peso relativo de “los mayores”, influenciados por factores endógenos (natalidad y mortalidad) y exógenos (guerras, hambrunas, tráfico, epidemias, adicciones, etc.) alterando la esperanza de vida;

            Los datos demográficos son la base para un análisis sociológico que permita apreciar las variaciones entre los diferentes grupos de edad, en las necesidades de la población mayor y el gasto público (atención sanitaria y pensiones)

            Cada vez hay más gente que llega a la edad anciana, un logro de la humanidad, consecuencia del Estado de bienestar y de los avances de la sociedad. No obstante, se está empezando a crear una multitud de problemas políticos, y socio-económicos, que afectan a ámbitos como la familia, la sanidad y las pensiones.

             Es difícil predecir el futuro de los sistemas de pensiones, dada la multiplicidad de factores endogenos y exógenos que intervienen. Dependerá de los aspectos demográficos y los problemas técnicos que derivan de la confluencia de los factores políticos y de las políticas sociales y de empleo que se establezcan en España.

            Es necesario instaurar políticas de empleos fuertes y estables para sostener la protección social suficiente que asegure el bienestar de los “mayores” y en concreto, las pensiones, en una sociedad en la que cada vez menos efectivos de la población activa tienen que sostener un mayor número de personas dependientes.

            El envejecimiento hay que considerarlo como una cuestión fundamental de nuestra sociedad  (un privilegio), puesto que los mejores indicadores de desarrollo socio-económicos coinciden con sociedades envejecidas demográficamente. Las causas de la repercusión del envejecimiento son el descenso de la natalidad y el aumento de la esperanza de vida.

            Actualmente inmigra gente joven de países subdesarrollados, que aumentan las tasas de natalidad ayudando a rejuvenecer la población y por otra parte, ha aumentado la movilidad de jubilados que buscan el bienestar  económico y ambiental.

            Se han producido una serie de cambios socio-políticos (“signo de los tiempos”), los cuales han producido la rotura de una población joven activa suficiente para mantener a la población dependiente y con tasas de fecundidad para garantizar el reemplazo generacional.

            El envejecimiento empeora los problemas de una sociedad, que cada vez tiene que hacer frente a un creciente número de pensionistas. El Gobierno es consciente del problema que plantea la dependencia de las personas mayores y está esforzándose por estructurar su propio sistema socio-sanitario y así asumir la prioridad de este riesgo social.

viernes, 28 de septiembre de 2012


SE ABRE LA HUCHA DE LA SEGURIDAD SOCIAL PARA SUBIR LAS PENSIONES

Alonso JA. Se abre la hucha de la seguridad social para subir las pensiones. La Razón.2012 09 28; Primera Plana: 13.

He elegido este artículo, porque a pesar de ser un tema que está a la orden del día, explica de forma clara y concisa lo que pretende el Gobierno actual con referencia a las pensiones de los jubilados españoles.

La Seguridad Social está presente en el Gobierno porque éste puede recurrir a su fondo de reserva tantas veces como el propio fondo permita. El acceso a este fondo viene siendo necesario para sofocar los numerosos problemas de tesorería y que los cobros de las pensiones pudieran hacerse; aspecto considerado “prioritario” dentro de los ejes de presupuesto según el ministro De Guindos. Aumentará el gasto en pensiones un 4,9% llegando a alcanzar más de 120.000 millones de € incluyendo el 1% que ha incrementado, a día de hoy, Rajoy. El presidente utilizará del fondo reserva lo que está regido por la ley y adecuándolo al propio fondo del que dispone la Seguridad Social.

A pesar de que no ha sido la primera vez que el presidente del Gobierno utiliza estos fondos, cree que será suficiente para mantener las previsiones; respecto a esto, Montoro sostiene que el fondo “está para esto”, para poder utilizarlo en momentos complicados. Después de este periodo de recesión, el envejecimiento de la población y el brusco crecimiento del paro están llevando a la Seguridad Social a un estado crítico. La relación de cotizantes con respecto a jubilados es 16.895.977 y 8.934.220 respectivamente. Hay una media de 1.9 cotizantes por pensionista debiendo ser 2.5 para mantener la sostenibilidad del sistema.

Con ello y para seguir garantizando las pensiones, el Gobierno ha renunciado a la rebaja de la cotización de las empresas y ha trazado dos ejes de actuación: medidas para encuadrar la edad efectiva de jubilación a la edad legal, dificultando la jubilación anticipada y parcial. Además de la implantación paulatina de la jubilación a los 67 años, se añadirán la reforma de las mutuas y enfermedades laborales para combatir el absentismo (controlando, a su vez, el desempleo). El Estado, en vez, de la Seguridad Social, asumirá la financiación de las prestaciones no contributivas cumpliendo con la separación de fuentes de financiación establecida en el Pacto de Toledo en materia de pensiones.

BIBLIOGRAFÍA 2: Mª JOSÉ AVILÉS VELASCO

martes, 25 de septiembre de 2012

Mª JOSÉ AVILÉS VELASCO BIBLIOGRAFÍA 1 18-9-2012


ASPECTOS GENERALES DE LA GERIATRÍA: EL PROCESO DE ENVEJECIMIENTO A LO LARGO DE LA HISTORIA.



            Castanedo Pfeiffer C, García Hernández M, Noriega Borge MJ, Quintanilla Martínez M. Proceso de envejecimiento. En: García Hernández M, Torres Egea MP, Ballesteros Pérez E. Enfermería Geriátrica. 3ª Ed. Barcelona: Masson-Salvat; 1993. p.1-7

            He elegido este libro para la bibliofilia porque plasma de forma evolutiva la concepción que se ha tenido de la vejez en cada una de las diferentes etapas históricas, desde los primeros ancianos que comenzaron a sobrevivir hasta la difícil situación social en la que se encuentran en la actualidad, debido a que el número de trabajadores activos está disminuyendo y con ello las prestaciones sociales se están viendo seriamente perjudicadas.

            La vejez ha sido una etapa de la vida del hombre, por ello se ha desarrollado la gerontología, ciencia que estudia el proceso de envejecimiento y la geriatría, rama de la medicina que se ocupa de los aspectos clínicos, terapéuticos, preventivos, y sociales en la salud y enfermedad de los ancianos, junto con la concepción del hombre como un ser bio-psico-social.

            Las primeras referencias de enfermeras geriátricas se remontan hace 50 años con la figura de Marjon Warren, la cual llegó a la conclusión que con tratamiento y rehabilitación los ancianos podían conseguir valerse por ellos mismos e incluso integrarse en la sociedad.

            La ancianidad se esta convirtiendo en un problema social muy importante en la actualidad, debido a que la proporción de ancianos esta creciendo de forma progresiva y su  mantenimiento corre a cargo de la población activa laboral.

            Debido al debilitamiento físico de los ancianos era muy difícil encontrarlos en las edades primitivas debido a las duras condiciones en las que vivían. Lo que predominaba era la supervivencia individual, por lo que, el cuidado de los ancianos no era prioritario (llegaron a ser abandonados y/o eliminados).

            Por otro lado, debido a su experiencia en la vida y su proximidad con la muerte y lo sobrenatural fueron elegidos para ser brujos y hechiceros, permitiendo que los ancianos fuesen reconocidos y respetados por la tribu.

            El asentamiento de las tribus permitió que los ancianos pudiesen ser cuidados tanto por la familia como en centros de atención “comunitaria”. El desarrollo de las leyes y conductas morales permitieron que los ancianos fuesen respetados por el resto de conciudadanos y que estos tuvieran el deber de  ayudarlos cuando no pudieran hacerlo por ellos mismos.

            Durante la cristiandad comenzó a desarrollarse la caridad para los ancianos desvalidos gracias a la doctrina de Jesús y el altruismo asistencial.

            La Edad Media supuso un retraso social que era a un más notable en los ancianos, dificultando la llegada de dichas personas a esta etapa; la tendencia a salvar el alma y conseguir la salvación permitió el desarrollo de los hospitales, que nunca se dedicaron al anciano como persona.

            El desarrollo de la burguesía dio importancia a la acumulación de poder y de riquezas convirtiendo a los ancianos en personas muy poderosas.

            La revolución industrial supuso un aumento de la población, aunque no implicó una mejora de la calidad de vida debido al desgaste del trabajo (pobres) y el exceso de la buena vida de los aburguesados. Mejoró el concepto de vejez, ya que los ancianos se consideraron  fuente de experiencia y conocimientos. La burguesía desarrolló la beneficencia para aquellos ancianos que sobrevivían debido a la dureza del trabajo y que se encontraban en la miseria.